AGENDA DE BAILE

"o breviario de verdades de amor rudas e incontestables,
de las malas compañias e vanidades del alma 
que idiotizan e pierden al varón e emputecen a la hembra, 
de cómo combatir la hambre de los sentidos por medio de la razón, 
de conjuros e decires de gran ingenio para espantar sensualidades, 
que se pueden dicir en plazas públicas
para después pasar la gorra e hacer así considerable bolsa".

(c) por el Dr. D. Quatre-Vingts Cocotiers, Filántropo.

1.- Desde que el simulacro de Helena parte con Paris y acepta en silencio 
toda la gloria de la guerra (mientras Helena permanece en Egipto bajo la 
custodia del rey Proteo) el acto femenino par excellence es la traición, 
acto que ordena los mismos elementos en juego de otra manera. Permanecen 
los objetos, cambian los fines por mor de la inercia, todo invita al 
asesinato. Al contrario que el gesto heroico masculino (dar muerte a los 
monstruos), que exalta el entorno pero no lo destruye, la traición 
provoca, por su naturaleza transmutadora, la exaltación de las formas y la 
destrucción de la única casa posible, allí donde un pensamiento lento 
había conjurado un acercamiento entre necesidad y belleza.
Los modernos movimientos feministas se amparan en la inmediatez de todo lo 
femenino para no tomarse la molestia de pensar y justificar sus 
posiciones. Poco hay de inmediato en este mundo, mis queridas sufragistas. 
Voluptuosidad máxima, mejor dicho, la mirada bizca concentrada en el 
ombligo, y esto sí será inmediato hasta para vosotras, es la de probar tu 
propio veneno, traicionarse a una misma, desplazar la propia naturaleza. 
Con la consecuencia inevitable de que las coordenadas originales se pieden 
para siempre. Es de este ligero corrimiento, del ligero regusto del veneno 
en el paladar, de la distancia que la falsa promesa del placer en el 
cambio exterior -pretendidamente interior, pero no dan para más...- ha 
impuesto entre el orígen y la incertidumbre de un lugar nuevo al que se 
llega sin pensar, de donde nace la inagotable insatisfacción femenina. 
Quedan suprimidos desde entonces el estilo como fuente de tensión 
intelectual, el sexo y su amable corte se convierten en trovadores negros 
emisarios de la vanidad y la frustración, y sólo queda un modo de contacto 
hacia la mujer: la adulación (para quien quiera caer en su propia fosa, 
por supuesto). Se comprende así que cuando la adulación cesa, la hembra 
abandone la presa de la que espera siempre y en secreto extraer la fuerza 
que la aproxime a su origen, al modelo, a la unicidad por ella misma 
traicionada, culpa nunca aceptada que por cobardía traslada a su 
adversario. Por ponerlo en palabras sencillas, toda mujer es un amasijo de 
modelos mentales de cómo deben ser las cosas, paradigma de la selección 
sexual darwiniana (¿o creeis que somos distintos al resto de la zoosfera
pandilla de cretinos?), un debate circular sobre cómo comer gratis de la 
mano de psyche. Estúpido del hombre que, como tú, aun intenta cambiar los 
centros de masas de este triste juego aspirando a la compañía de una 
hembra que no sea energía potencial de sí misma, es decir, so cretino, un 
fantasma de tu intelecto, ni siquiera de tu corazón, y que no goce de esa 
apariencia de ser que tú le das cuando la adulas-le inventas las 
referencias perdidas. Eres tú quien necesita un martillazo en la cabeza, y 
no seré yo quien se tome la molestia de proporcionartelo. Tú te lo has 
buscado. Carga con tus parásitos.
Esto es lo que yo he encontrado, después de haber fornicado a un sinnúmero 
de hembras de variada condición y en diversas posturas, después de haber 
despedido a patadas a tantas otras, de esa pretendida fuerza eléusica, de 
esa innominable verbosidad vegetal que parecía recorrer el minúsculo 
retículo nervioso vulvar de Safo y Lou Andreas (el escalofrío de las 
bacterias en mitosis), de los cacareados misteria de la feminidad: pura 
insatisfacción nunca asumida y autoadministrada con manos muy torpes.
2-Pensamiento extremadamente acertado respecto a esas mujeres que llevan 
por bandera: "de donde no hay, no pretendas sacar, y menos inventarme" (en 
esto último, seamos justos, llevan toda la razón. Inventar a una persona o 
estar ahí por sus potencias sólo demuestra serias deficiencias por nuestra 
parte. Y en lo primero, también, pue al final se accede a ellas sólo por 
desgaste de sus tercas y burdas defensas-¡qué horror!, ¡qué insulto!).
Dice el pensamiento: 
"Atenienses, son ya muchos los que se han ahorcado en mi higuera. Ahora 
tengo que arrancarla, de modo que quien quiera colgarse que se apresure".
Timón (V a.c.)
3.- Te daré, mi querido no-Catulo, que te has hechado un asno a la espalda 
y le dices palabras dulces, y no te escucha porque dices mucha tontería y 
tampoco le importa mucho, te diré, digo, unos pocos y acertados consejos 
para cuando compartais lecho e infortunio, que para serán uno mismo. 
Comportate como en Esparta, según las sabias reglas de Licurgo. Haz norma 
de, antes de las nupcias, sodomizarla a la manera de los muchachos, 
visitándola apresuradamente de noche, para que así adquiera al menos algo 
de deseable, de gracia y atractivo, que otros no tiene. No olvides que 
casarse significa abandonar, algunas noches, el dormitorio de los 
compañeros y heteras baratas que frecuentas, para introducirse en la 
propia mujer, sin el sueño común. En este punto, recuerda que gloria de 
Taígeto el espartano fue engendrar cuatro varones sin haber visto jamás a 
la esposa a la luz del día. Se dijo ayer en el agorá que tu asno nuca 
entenderá el orgullo de la espartana Gorgo, esposa de Leónidas, cuando le 
gritó a una extranjera: "¡Nosotras sólo parimos hombres!". 
Sabe ya que, si ahora no puedes decir sin caer en falso testimonio, como 
dijo Ibico, que ella es "una exhibidora de muslos", o como Cleonica en 
Lisístrata, "¡Qué bellas tetas tienes!", o como Lampitó, "...porque hago 
gimnasia y salto hasta tocarme con el pie el culo", sólo tus verdaderos 
amigos te consolarán cuando, harto de su carne blanda y de su falta de 
ingenio por partes iguales, y sobre todo de tu propia falta de gusto, 
hagas la necesaria y dolorosa inmolación a Dioniso Zagreo. Y si persistes 
en alejarte de la "inextinguible risa", del nudo de Ananke, que ni se 
rompe ni se desata, no olvides que es por tu propia elección, mi querido 
no-Catulo.
4.-"La mayor ventaja de una mujer es la imaginación del hombre".
Jack (Marathon, Florida), soldado en el Vietnam, mantenedor de la limpieza 
de carlinga y fuselaje de un B52, ex-convicto por motivos poco claros.
La respuesta es inmediata: nunca encuentras un buen sombrero cuando 
realmente lo necesitas. No te engañes.
5.- "No, yo no, a mí no, yo no, ... eso...no". Me lo dijo durante 55 
minutos, hora con la cabeza hundida en el postre, hora blandiendo un 
tenedor con el belfo hinchado. Comprendí entonces el principio físico de 
la succión del vacío. Conociéndome, comprendereís que, con un guiño de 
pestañas, me alejara para siempre. Tales hembras se nos muestran como son, 
sin matiz ni doblez, todo economía del corazón, sin gestos, nada que 
ofrecer, nada que tomar, la seducción no es posible por falta de 
inteligencia, la posesión rapaz, frustrante por falta de sangre en la 
defensa a nuestro ataque. La pregunta, por tanto, no está en ellas, sino 
en vosotros, hombres que pensais que semejantes sacos de piedras son una 
felix culpa que hay que redimir. ¿Redimir a alguien de sí mismo?. Sólo 
conozco dos lugares donde esto sea acaso posible, aunque harto improbable: 
el burdel y la tumba.
6.- "Las putas de Riga son mujeres que tienen dentro un fósil que se ríe. 
Las mujeres del sur de Europa son putas que no conocen el significado de 
la palabra "risa", mucho menos de "fósil". Mientras yo viva nunca entrarán 
en mi sector de la ciudad". Edijs Dukis, 25 años. Francotirador del 
ejército latvio, entre otras cosas.
7.- "Pon tu mano en mi pecho. No podré entender que después no te quedes 
en Rusia conmigo". Illona Natasha. Campos de fresas de Pälkäne, Finlandia.
8.- "Tú...mucho...buen...persona". Natalia, en un prostíbulo de Levante.
9.- "Apuesta contra mí en la próxima pelea. Nos vamos a hacer ricos". 
Edijs Dukis, 25 años, en un sótano de un cuartel de Riga.
10.- "Te hecharé de menos este invierno, aun queda un lado vacío en mi 
cama". Una escocesa felizmente casada. Langholm.
11.- "Creo en el poder del átomo". Alguien, en una playa del Caribe, a 
propósito del humanismo.
12.- "Eres una persona increible". Un número indeterminado de mujeres, 
meses antes de marcharse a buscar nuevos pañales. Respuesta inmediata: 
"Apártate, me tapas el sol".
13.- "Aquí puedes tener todas las mujeres que quieras, pero te aseguro que 
ni la mujer más sumisa te mira sin no llevas esto en los pantalones. 
Especialmente las más sumisas. Sacan el orgullo....". Un cobrador de 
impuestos de la mafia rusa mostrándome su pistola. Cerca de San 
Petesburgo. Cuidado: este es un cumplido que esconde el mismo engaño de 
siempre. Parte de la farsa.
14.- "... raptar mujeres es considerado obra de malhechores, pero 
preocuparse de las mujeres raptadas es cosa de insensatos ...
Herodoto, Historias, 1, 4, 2. S5 a.C.
¡Santa simplicidad!, ¡cuanta razón! Y tú crees que después de raptarla o 
conseguirla, aunque solo sea por desgaste, que no por amor, aun te has de 
tomar la molestia de cambiar algo en nombre del... amor.... ¡De qué amor!, 
¡aliviate, imbécil, limpiate los miasmas en el baño, cambia tu corbata y 
sal al sol!, ¿quién podría tragarse el anzuelo de que has triunfado en tu 
perseverante conquista más que un tonto tan sólo enamorado de sí mismo, 
eh, mi querido no-Catulo?.
15.- "... y siguiendo el camino que tú nos mostraste, fuimos a su casa 
antes de que acabase el verano, donde le rompimos los dos brazos. Todos te 
estamos agradecidos, ahora que hay un poco más de justicia...". Carta de 
Papa a Cocotiers, jefe ruso de la cuadrilla del campo de fresas.
16.- "De modo diverso la divinidad hizo el talente del mujer
desde un comienzo. A una la sacó de la híspida cerda...
...a otra la hizo de la perversa Zorra...
...otra, de la perra saió: gruñona e impulsiva...
...a otra la modelaron los Olímpicos del barro
y la dieron al hombre como algo tarado...
...otra procede del asno apaleado y gris...
...y otra es de la comadreja, un linaje triste y ruin...
...a otra la enjendró una yegua linda de larga melena...
esta por necesidad se busca un buen marido...
...cada día se lava la suciedad hasta tres veces...
...otra viene de la mona. Esta es, sin duda,
la mayor calamidad que Zeus dio a los hombres...
...Tales son las mejores y más prudentes
mujeres que Zeus a los hombres depara.
Y las demás, por un truco de Zeus todas ellas existen."
Calino de Efeso.650 a.C.
17.- "...y el loco de Eros juega con un niño
posándose en las puntas en flor, las "no me toques" del juncal"
Alcmán de Esparta, 630 a. C.
... Cocotiers, amigo, yo he holgado mucho en verte y conoscerte, también 
hasme dado plazer con tus razones. Toma tu dinero y vete con Dios, que me 
parece que no deves aver comido...