YO SOY UN HOMBRE, NO UN CARROMATO

Por el Dr. Don Bungalou Lumbago A'tresbandas. Doctor en Pataphysica
(c) 8472, desde el reinado del Padre Ubú.

Disertaciones recopiladas a través de los siete mares por el Dr. D. Bungalou Lumbago A'tresbandas. Doctor en Pataphysica.

21 de Junio de 1926

Plaza de ejecuciones " El Besucón en la Cuenca de Leopoldo " (Senegal)

Conferencia a cargo del Dr. Don Rigoletto Las Excusas al Excusado (estadista) instantes antes de abandonar definitivamente este mundo:

" Yo, verdaderamente, carezco de la visión suficiente para explayarme con conocimiento, no poseo esa claridad de conceptos y ese dinamismo que la inteligencia desarrolla y aplica para expresar sus motivos.
Yo, sin temor lo digo, no tengo ese gran discernimiento que se extiende sobre todas y cada una de las ciencias y las letras y que me permite, llegado el caso...opinar.
Y yo, en fin, no me permito -ni siquiera en la intimidad- acceder a fases de sesuda reflexión que propendan a diseminar, a trastornar el hecho mismo de mis actividades, aun por fútiles que parezcan.

, TODO ELLO ES CIERTO...............PERO..................

YO NO SOY UN CARROMATO


Se podría argumentar que lo que afirmo no es más que pura inhibición, quizá afán de protagonismo, disimulo de mi pereza o desgana frente al mundo y sus afanes, posiblemente insensato desdén ante mis semejantes, molestia infinita con el devenir de los acontecimientos, rechazo del status en que me encuentro, negación de mi personalidad y de mis aptitudes humanas, o, 
¿ porqué no ? simple lucha contra la apatía y la indiferencia y...........................
.....................................aun así
Lo que en mi caso pueda parecer ignorancia, LO ES
Lo que en mi estado pueda parecer hueco, LO ES
Lo que en mi espíritu pueda parecer mengua, LO ES
Lo que en mi conciencia puedan parecer retrasos, LO SON
LO SON

Visto el panorama no sería extraño ni muchos menos injustificable que cualquiera se atreviera a juzgar el conjunto de todo lo que se ha planteado con una cierta ligereza, por no tacharla de frivolidad; en estos asuntos baste la más mínima manga ancha para que todo el mundo se coja el brazo entero.
De todos modos, no es algo que pueda preocuparme ni que me afecte particularmente.
Yo no soy nada...nada. Y esto lo digo no tanto con convencimiento y causa constatable sino con la frialdad y el despego con que se nutren mis cerezas.
Lo que me acarrea mi insípida disposición es un sencillo bajón desde el andén de mis nervios hasta la monstruosidad portuaria por donde transitan los ferrocarriles de línea marítima que transportan mis venerables facultades.
Nunca como antes se hizo aplastante certidumbre la moraleja de la corneja asustando en aquella casa vieja con la firme evidencia de que mi madre se hace vieja y rie como una corneja, asustando también en una casa vieja.
¡ Ah mis venerables facultades !


Si es el pomo de una puerta el artefacto que ha de venir a sacar el brillo y a reponer el estado de mis facultades no soy yo precisamente quien ha de certificarlo. Mientras una sola nube se alíe con los chavetas en el horizonte de mis pensamientos no habrá nada que hacer.

¡ Si solo pudiera redimirme del abrazo de la escrupulosidad !
¡ Cuan alegremente trotarían mis venerables facultades !

El divisor que cae desde la atronadora pulcritud con que se maceran mis ideas está enhiesto y es cáscara vacía aun a pesar de esto.
Y puesto que la vida corre pareja a la felicidad de mi banal velocidad
Y puesto que el viento húmedo cala en las barandillas que circundan mi deslucida visión
Y puesto que un solo pedrusco deseó mi alma en aquella ocasión de inusitado vigor

¡ yo lo afirmo !
sin ningún rubor

* Yo soy un hombre, no un carromato *

Y ya no subiré a la altura del taburete orgánico que corona la chimenea alzada como por encanto en lo alto del bizcocho que es mi mente; se han rescindido los contratos a mis facultades. Mi dribbling antaño bizarrón, hoy dulce cámara.
Y ya dejaré que la atómica cordialidad que pesa y suma de año en año, sucumba, desprovista de fuerza.
Se ha secado el corzo que debía de ser de tanto en tanto refrescante bandada.
Y ya el bramido de la notoriedad que pende desde los últimos alfileres de carne, pía, pía y pía.


Se ha cancelado la ocurrencia. Me escabullí del Líbano. Y heme aquí, aquí, aquí........................AQUÍ
en:

ESPAÑA
Y encontrándome en tan seráfico país y en gran compañía de pasamontañas de singular hermosura,, rechazaré sin miramientos al Mónaco abrasador.

al MÓNACO abrasador
que a más de uno doblegó por su confiado candor

Y yo que ofrendo mis inflamadas escamas a las naciones y a las
damas
digo sin dolor:

* YO SOY UN HOMBRE, NO UN CARROMATO *

( * )Nota aclaratória del Dr. Don Bungalou Lumbago A'tresbandas:
" Una vez hubo terminado su conferencia el Doctor 
D. Rigoletto Las Excusas Al Excusado, un funcionario del gobierno senegalés, ataviado para la ocasión con unos guantes de piel de guanaco se le acercó y lo estrujó sin miramientos. Así finalizó su conferencia y sus días este gran estadista ".