FUMAN-CHÚ


Donde fuman dos, fuman tres. Si vamos a China iremos directamente -para acallar nuestra conciencia- a un fumadero de opio. Allí, los chinos conversan entre ellos, se hacen regalos y afilan sus empeines. Uno de ellos se disfraza de héroe local -es decir de Fumanchú- mientras dos chinos sentados fuman. El héroe tiene en sus brazos levantados una pancarta con la palabra CHÚ, y, como buen oriental, apacigua su interior balanceando el cartel de izquierda a derecha según el modo americano; de esta manera, va saliendo por la derecha de los fumadores de forma que un observador paciente rápidamente se formará en su mente el jeroglífico visual, es decir: FUMAN-CHÚ.