LAS CIENTO 20 SILLAS DE SODOMA Y GOMORRA

 

Por el Dr. Bungalou Lumbago A’tresbandas. Dr. En Pataphysica. © 8483. 2008 para el vulgo.

 

LAS 4 SILLAS OGRONÓMICAS

UNA

Un carpintero, cuya mujer está agonizando, recibe por fin una remesa de placas metálicas que estaba esperando desde hace meses, el carpintero da gracias a Dios (concretamente a San José que también era carpintero) en ese instante su mujer expira y acto seguido el carpintero firma el albarán de entrega.

 

DOS

3 carpinteros ponen remaches a una mecedora, un 4 carpintero se mece en la mecedora mientras recita a Schopenhauer.

 

TRES

9 carpinteros, una encima de otro, acoplan tornillos a una escalera de madera de 248 peldaños. El aliento del carpintero número 4 roza levemente la entrepierna del carpintero número 5. Los carpinteros están ordenados de mayor a menor. Al bajar de la escalera siguen ordenados asumiendo definitivamente su verticalidad.

 

CUATRO

3 hermanos carpinteros después del trabajo se frotan la espalda –uno detrás de otro- con los huesos de la columna vertebral del perro de la carpintería muerto hace años y que habían conservado al efecto. Esto es debido a las molestias causadas por el polvo del serrín que se desprende de las maderas con las que tratan.

 

LAS 5 HAMACAS AJUSTABLES

CINCO

En una mesa de carpintero preparada al efecto un aprendiz de carpintero en cuclillas reflexiona en voz alta sobre el fin de la madera. El maestro carpintero, a su lado, alterna leves gestos de asentimiento con el manejo de la cepilladora automática.

 

SEIS

Un carpintero hurga en su criada al tiempo que juzga los beneficios de tratar un cierto tipo de madera noble con restos de su cuerpo.

 

SIETE

Un carpintero, un sacerdote y un avalista se reúnen dos veces al mes en el taller del primero. Mientras el carpintero se ocupa en serrar unos listones el sacerdote se abanica y el avalista le monta.

 

OCHO

2 carpinteros casados alter-nata-tivamente cada uno con la hermana del otro derrochan mas de la mitad de sus ganancias mensuales construyendo un falo de madera de nogal de enormes dimensiones. Al reclamarles sus respectivas cónyuges el dinero malgastado los dos carpinteros optan por matar a una de ellas. Entonces uno de los carpinteros, cuya consorte ha sido la asesinada, se queda con la mujer del otro, que es su hermana, -quedando ambos, a partir de entonces, en modo incesto-, el carpintero viudo se va con el falo de madera.

 

NUEVE

Un aprendiz de carpintero debido al exceso de trabajo se queda a cenar todas las noches en casa de su maestro. En la mesa también se sienta la mujer del maestro carpintero hecha de madera a tamaño natural. Al acabar la cena el maestro carpintero obliga al aprendiz a besar la boca y el ano de su esposa introduciéndole la lengua. Previamente el aprendiz ha tenido que hacer los dos agujeros con una barrena. Al día siguiente el maestro carpintero valiéndose de su cola de carpintero repara los desperfectos del cuerpo de su mujer-madera.

 

LAS 9 MECEDORAS INÍFUGAS

 

DIEZ

Un carpintero, dueño absoluto de la técnica del conglomerado en el gremio comarcal en el que opera, satisface sus necesidades metafísicas en un ataúd 4x4x8 heredado de su padre que también era carpintero. Al abandonar el ataúd cierra el negocio por ese día y eyacula.

 

ONCE

Un carpintero ciego contrata a 2 viejas beatas que antes fueron profesoras de canto y después prostitutas para que al grito de: ¡HURRA! le rocíen con dos extintores de aluminio de tensión permanente. Al llegar a la presión máxima de servicio las beatas se desnudan y salen del taller dejando al carpintero con los extintores y teniendo que volver a sus casas desnudas condición sin eh cua non para que puedan cobrar. A tal efecto un cómplice del carpintero les sigue con la vista hasta que llegan a sus casas. Después eyacula y se corre a contarle al carpintero que las beatas han hecho lo convenido llegando a su casa desnudas.

 

DOCE

Un carpintero aficionado a la mística fabrica un cura rectangular y se acuesta con él en una jaula pequeña que simula ser un parque para niños. Cuando esta hora y media jugando con el sacerdote llaman a la puerta, el carpintero insta al cura de madera para que salga de la jaula y vaya a abrir la puerta, así pasan 3 cuartos de hora, finalmente dejan de tocar al timbre y el carpintero vierte en su vientre.

 

TRECE

Un carpintero retiene líquidos durante horas. Sale del taller a buscar un tablero de determinadas dimensiones que se encuentra en el almacén y, fugazmente, la brisa matinal le acaricia el rostro. Esta sorprendente molestia apenas percibida conscientemente hace, sin embargo, mella en su interior. Al volver del almacén con el tablero y entrar en el taller revienta.

 

CATORCE

Un ebanista de manos muy grandes fabrica mondadientes lo suficientemente consistentes como para aguantar el peso de un tablero de caoba y, en equilibrio casi etéreo, construye la mesa platónica ideal que vende al por mayor. Al terminar el día después de cenar y con los mondadientes sobrantes limpia sus encías; posteriormente forma con 4 mondadientes unA figura en forma de cruz y aplastándola sobre su miembro se masturba.

 

QUINCE

Un ebanista acostumbrado desde muy joven por sus familiares a trabajar la madera siempre con dos elementos el agua y el propano aplica esta persistente dualidad a su vida sexual. Así pues, al alcanzar el climax eyacula y se corre.

 

DIECISEIS

Un carpintero se sube a un peral, al pie 5 amazonas valiéndose de varas de pino de 3 metros le azotan en los 4 puntos cardinales. Mientras se produce el azotamiento 9 cardenales pasan persignándose los unos a los otros las partes. Algunas ramas del peral se entrecruzan y la savia resultante se desprende derramándose por el tronco. Asimismo, apropiadamente, una lágrima cae del ojo carpinteril.

 

DIECISIETE

Un carpintero seduce a un olmo todas las tardes sin éxito. El olmo, de hoja perenne, permanece siempre rígido como un teniente de albañilería. Ambos se ven todos los días en silencio, rumiando su felicidad. Finalmente el maestro carpintero se ahorca de una rama del olmo un día de otoño en la hora crepuscular. A la mañana siguiente, al despuntar la aurora, un guardabosques ve el cuerpo del carpintero y eyacula.

 

DIECIOCHO

2 amigos carpinteros que aplican técnicas diferentes pero igualmente validas para eliminar las capas de barniz del conglomerado del tipo de detritus fino se reúnen en el taller de uno de ellos para intercambiar impresiones. Cuando están media hora hablando entran dos prostitutas contratadas al efecto, una de ellas lleva una fotografia de un abeto en flor a tamaño natural que entrega a uno de los carpinteros, éste al recibir la foto sale del taller y escapa corriendo, el otro carpintero se acuesta en un tablero mientras las dos prostitutas empiezan alternativamente a acariciarle todo el cuerpo con papel de lija. 

 

 

LAS 2 BUTACAS ESTRATOS-ESFÉRICAMENTE BARNIZADAS

 

DIECINUEVE

Un carpintero recorre su taller 3 veces al día blasfemando ostentosamente; trabaja solo, sin aprendiz. Es muy meticuloso con lo que una vez al año –eligiendo siempre el mas luminoso de la primavera- se corta a conciencia diversas partes del cuerpo sufriendo en silencio. Desangra hasta que se encuentra “al dente”, al punto del desmayo, entonces 3 mujeres contratadas al efecto entran en el taller, se desnudan, le curan, le reaniman, le dan de comer, alaban su trabajo de ese día, después le desnudan, le azotan en fila una detrás de otra, le montan, le hablan de su familia, construyendo un padre y madre imaginarios para su solaz y esparcimiento. Al abandonar las mujeres el taller, el carpintero, demudado, se arrodilla y deja escapar el fluido.

 

VEINTE

Dos carpinteros, amaestrados el uno al otro en la pura carnalidad, se suceden como los días, eternamente, sin ton ni son, al llegar el alba recogen las virutas del almacén y, satisfechos, se riegan mutuamente.

 

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