ROBO



La palabra robo se fue un día al huerto porque se encontraba sola y ninguna de las otras palabras del diccionario quería ser su amiga por su mala fama. Cuando llegó al huerto hizo lo único que sabía, esto es, robar, y hurtó al huerto la E. 
Así pues, ahora el huerto se había transformado en hurto. Y hurto y robo se cogieron de la manita y se fueron saltando y riendo en dirección al diccionario no sin antes apoderarse de 3 melones y 9 zanahorias de un huerto vecino.